Siempre entendí al movimiento sindical de clase como la fuerza
organizada de los trabajadores imprescindible en cualquier tipo de
sociedad democrática. Hoy los sindicatos están viviendo el mayor ataque
en su línea de flotación. Parece que algunas de estas embestidas de
sectores y personas de dudoso pedigrí democrático pudieran comenzar a
calar en la opinión pública.
Y no son baladíes estos mensajes, ya
que el fin último es el de socavar la esencia de las conquistas
sociales y reducir el protagonismo constitucional de las organizaciones
de trabajadores a un papel secundario. Si tanto nos jactamos de defender
la Constitución Española, no podemos olvidar la importancia que ésta
confiere a los sindicatos en el marco del Estado social y democrático de
Derecho. Así, en el Titulo Preliminar, el lugar más noble e importante
de la Carta Magna, se consagra su papel como organizaciones básicas para
la defensa y promoción de los intereses económicos y sociales.
En conexión con lo anterior, el art. 28.1 CE formula el derecho de
libertad sindical y de huelga como derechos fundamentales, además de
referirse a los sindicatos y organizaciones empresariales en la vida
económica y social a lo largo del texto constitucional. Las
organizaciones sindicales no han sido suficientemente reconocidas en
este país. UGT y CC.OO aceptaron una política de concertación social,
requisito ineludible para la consolidación democrática en el periodo
preconstituyente, aun a costa de relegar sus intereses materiales
inmediatos y su protagonismo a un segundo plano.
¿Hubiera sido
posible una transición de guante blanco con unos sindicatos
radicalizados?. ¿Se habría consolidado la democracia y el desarrollo
económico y productivo sin la contribución sindical?. Sinceramente creo
que no. ¿Cuantos millones de trabajadores avanzan en sus condiciones
laborales y de vida con la participación en la negociación colectiva, la
negociación sindical e institucional?.
Hoy, ante del deterioro
del Estado de Bienestar, con el retroceso en lo social y en el marco de
relaciones laborales, están más vigentes y son mas necesarios que nunca.
El ataque a la realidad sindical es un craso error, incluso de los que
son contrarios al hecho sindical. ¡Y cada cuatro años los sindicatos
pasan por las urnas!
http://www.elperiodicoextremadura.com/noticias/caceres/estan-vigentes-los-sindicatos-_688619.html?inicio=0&id=688619
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